INDICE
1- Introducción.
2- Los Aminoácidos: Origen y
Clasificación.
2.1- Origen de los Aminoácidos.
2.2- Clasificación de los Aminoácidos.
2.3- Concepto de Calidad Proteica.
3- Los Aminoácidos: Funciones.
3.1- Funciones de los Aminoácidos Esenciales.
3.2- Funciones de los
Aminoácidos No Esenciales.
4- Suplementos de Aminoácidos: Usos Clínicos.
5- Aminoácidos y Salud: Aspectos
Prácticos.
6- Conclusión.
7- Bibliografía.
1- INTRODUCCION
Durante los últimos años, los aspectos concernientes a la relación
entre aminoácidos y salud han sido ampliamente estudiados.
Desde un punto de vista estructural, los aminoácidos son los
elementos constituyentes de las proteínas y éstas a su vez son las
estructuras que componen cualquier tejido vivo. Las fibras
musculares, las membranas celulares, los enzimas, los elementos
neuroquímicos del tejido cerebral, constituyen ejemplos de tejidos
compuestos por proteínas; no en vano, el 70% de nuestro organismo
(excluyendo el agua y el tejido graso), son proteínas. Es de tal
relevancia su presencia, que a estos nutrientes se les conoce como
los ‘constructores de la vida’.
Desde un punto de vista funcional, los aminoácidos cumplen
importantes funciones, entre ellas citar su intervención en el
metabolismo energético, y su acción antiestrés minimizando los
efectos nocivos que provocan ciertas enfermedades. Así, el papel que
desempeñan las proteínas y, consecuentemente los aminoácidos, en
nuestro organismo es clave, de modo que el conocimiento detallado de
las funciones/acciones de los aminoácidos permitirá el uso
terapéutico de los mismos para favorecer, de una forma natural, un
buen estado de salud y de bienestar.
2- LOS AMINOACIDOS: ORIGEN Y CLASIFICACION
Como se ha mencionado en la introducción, nuestro organismo precisa
un número considerable de complejos proteínicos. Estas proteínas se
sintetizan endogenamente a partir de aminoácidos. En general, todos
los aminoácidos intervienen en el mantenimiento de los biosistemas;
en particular, y como constituyentes de las proteínas, cumplen las
siguientes funciones:
-
Componentes estructurales de tejidos, células y músculos.
- Promueven el crecimiento y reparación de tejidos y células.
- Contribuyen a las funciones sanguíneas.
- Intervienen en los procesos de síntesis de enzimas digestivos.
- Constituyentes de las hormonas esenciales para la reproducción.
- Intervienen en el metabolismo energético.
Adicionalmente, los aminoácidos por sí mismos también son
imprescindibles por las funciones que desempeñan, ya que son
indispensables para que los otros nutrientes sean correctamente
absorbidos y metabolizados y son necesarios para un correcto
funcionamiento de las vitaminas y de los minerales.
Según lo expuesto, los aminoácidos se consideran moléculas vitales,
y como tales es de extremada importancia que el organismo disponga
de los mismos en los niveles óptimos.
2.1- ORIGEN DE LOS AMINOACIDOS
Los aminoácidos se obtienen a partir de las proteínas de la dieta,
con la salvedad de que nuestro organismo no posee la capacidad de
utilizar directamente estas proteínas dietéticas. Una vez ingeridas,
las proteínas contenidas en los alimentos sufren procesos
enzimáticos de digestión y catabolismo hasta ser descompuestas en
sus aminoácidos constituyentes, posteriormente y de una manera
endógena, estos aminoácidos son recombinados dando lugar a las
proteínas adecuadas. Este proceso de síntesis proteica combina los
diferentes aminoácidos, en diferente
número y configuración, dando lugar a las más de 40.000 proteínas
conocidas (1).
Es obvio, que las dietas desequilibradas (ej. dietas ricas en
hidratos de carbono) pueden inducir deficiencias de aminoácidos. La
repercusión del déficit es que nuestro organismo recurre a las
propias proteínas tisulares, degradándolas y tomando aquellos
aminoácidos que precisa.
El Dr. Eric Braveman, ilustra esta necesidad de aminoácidos:
‘ ... cada segundo, la médula ósea genera 2,5 millones de hematíes;
la mucosa del tracto gastrointestinal y las plaquetas son
regeneradas cada 4 días; en 10 días se regeneran los leucocitos.
Cada 24 días se regenera completamente el tejido cutáneo y en 30
años, se produce la regeneración del colágeno. Estos procesos y
otros muchos no mencionados permiten concluir que la continua
reparación y regeneración anatómica y funcional requiere cantidades
realmente elevadas de aminoácidos (2).
Además, no sólo es importante la cantidad, sino la proporción, ya
que la función que ejerce cada uno de los aminoácidos en nuestro
organismo es específica, es decir, ninguno de ellos puede compensar
a otro, por lo que el déficit de, incluso único aminoácido, puede
desencadenar trastornos en la salud. Este aspecto esta siendo motivo
de estudio; datos recientes demuestran que el déficit de triptófano,
metionina o isoleucina induce defectos en la síntesis de albúmina y
globulina hepática y alteraciones urinarias dando lugar a edema y a
un incremento en la susceptibilidad a las infecciones (3).
El aporte dietético deficitario de aminoácidos provoca alteraciones
tanto físicas como mentales, entre ellas: reducción del metabolismo
energético, alteraciones en el sueño, fatiga crónica, alteraciones
digestivas, defectos cutáneos, ansiedad y afectación emocional,
obesidad, malnutrición y retención sanguínea de residuos tóxicos
(4). Estos procesos inducen alteraciones en el estado de salud y
bienestar del individuo que las padece.
Por tanto, ya que es necesario ingerir todos los aminoácidos
necesarios, tanto en cantidades suficientes como en adecuada
proporción, las dietas desequilibradas pueden compensarse con la
administración de suplementos de aminoácidos.
2.2- CLASIFICACION DE LOS AMINOACIDOS
Se conocen veinte aminoácidos diferentes y todos ellos son
necesarios para conseguir un buen estado de salud. Nuestro organismo
posee la capacidad de sintetizar el 80% del total de aminoácidos,
mientras que el 20% restante debemos obtenerlo a través de la dieta;
por esta razón los aminoácidos se clasifican en no esenciales (de
síntesis endógena) y esenciales (aquellos que debemos obtener de
fuentes externas).
A
continuación se presenta el listado de los mismos (5):
- Aminoácidos Esenciales: Lisina, leucina, isoleucina, metionina,
fenilalanina, treonina, triptófano, valina. La histidina y la
taurina son esenciales durante la infancia (crecimiento y
desarrollo).
- Aminoácidos No Esenciales: Alanina, arginina, ácido aspártico,
ácido glutámico, ácido gamma amino butírico, glutamina, glicina,
cisteina/glutation, ornitina y tirosina.
Por tanto, la principal diferencia entre los dos grupos es que los
aminoácidos esenciales deben ser ingeridos diariamente, mientras que
los aminoácidos no esenciales, aunque también necesarios, podemos
sintetizarlos endógenamente si no son aportados por la dieta en
cantidades suficientes.
En cuanto al aporte de aminoácidos esenciales, insistir en que tan
importante es la cantidad aportada, como la proporción entre los
aminoácidos aportados ya que el organismo requiere proporciones
estables entre los diferentes aminoácidos esenciales para ejercer
correctamente las funciones de crecimiento, mantenimiento y
reparación (6).
2.3- CONCEPTO DE CALIDAD PROTEICA.
Este concepto hace referencia a la cantidad y variedad de
aminoácidos contenidos en las proteínas de la dieta, de manera que
aquellas proteínas de elevada calidad son las que poseen todos los
aminoácidos. Por tanto es relevante seleccionar alimentos que
contengan proteínas de calidad elevada para asegurar el correcto
aporte.
La relación de alimentos con proteínas de elevada calidad o
proteínas completas incluye: carne, pescado, huevos, queso, leche y
ciertas legumbres. Alimentos como cereales, frutas y verduras,
contienen proteínas incompletas ya que en su composición son
deficitarias en algún aminoácido esencial.
Para conocer el valor proteico de un determinado alimento, se
calcula la proporción de proteína utilizable con relación al peso
total del alimento (7). Por ejemplo, la carne posee entre un 20 y un
30% de proteína utilizable, la harina de soja un 40%, el queso entre
el 30 y el 35 %, las nueces y semillas, las lentejas y las judías
secas un 20-30%.
Pese a que todos los alimentos ricos en proteínas son accesibles, un
número no despreciable de la población consume dietas deficitarias,
en cantidad y/o calidad.
Los aminoácidos forman parte de nuestra vida, contribuyen a combatir
la ansiedad, la depresión, y el estrés, en definitiva a conseguir un
estado de buena salud. Si se tiene en cuenta que menos del 20% de
los fármacos administrados en la práctica clínica habitual son
efectivos, la terapia con aminoácidos puede contribuir al
mantenimiento general de la salud de una manera natural.
3- LOS AMINOACIODOS: FUNCIONES.
A continuación se relacionan las principales funciones de todos los
aminoácidos, tanto los esenciales como los no esenciales.
3.1- FUNCIONES DE LOS AMINOACIDOS ESENCIALES
3.1.1- Aminoácidos con función
antiestres y antidepresiva.
L-Isoleucina: Aminoácido esencial imprescindible
para la síntesis de hemoglobina y para la regulación de los niveles
sanguíneos de glucosa (energía). Tras su metabolismo, la
L-isoleucina puede ser convertida tanto en hidratos de carbono como
en lípidos.
L-Leucina: Aminoácido esencial cuya principal
función es la reducción de los niveles sanguíneos de glucosa.
También interviene en el mantenimiento tisular. La Lleucina es un
aminoácido con efecto especialmente beneficioso en los pacientes
postquirúrgicos.
L-Valina: Considerado como estimulante natural, la
L-valina ejerce un importante papel en la regeneración tisular y en
el mantenimiento del balance nitrogenado.
Adicionalmente, es un aminoácido necesario para la correcta
fisiología del sistema nervioso y para un desarrollo y coordinación
muscular adecuados.
Los mencionados, son tres aminoácidos muy similares estructuralmente
y aunque siguen vías metabólicas diferentes, todos ellos son de
metabolismo muscular. Por poseer rutas metabólicas distintas, los
requerimientos de cada uno de ellos son diferentes; también se
diferencian en los síntomas que caracterizan la deficiencia de cada
uno de ellos, así, la deficiencia de valina se caracteriza por
defectos neurológicos cerebrales, mientras que los temblores
musculares son signos característicos de la deficiencia de
isoleucina (8).
Los requerimientos de L-isoleucina, L-leucina y L-valina
están incrementados en los estados de estrés, éstos incluyen
procesos quirúrgicos, traumatismos, infecciones, estados febriles e
inanición. Por ello, son agentes eficaces en el manejo de pacientes
sometidos a cirugía y en estado de malnutrición.
L-Triptófano / Melatonina: El triptófano interviene
en la síntesis de serotonina, neurotransmisor que por reducir la
actividad eléctrica cerebral se ha dicho que regula el sueño normal.
Entre las funciones del triptófano destacan la estabilización del
humor, la promoción del sueño y el control del estrés (9); el
triptófano es necesario para que las vitaminas del complejo B sean
utilizadas adecuadamente y actúa como estimulante de la función
digestiva. La administración de triptófano ha mostrado ser
beneficiosa en el mantenimiento de las células sanguíneas, cutáneas
y capilares. Los síntomas y signos de la deficiencia de triptófano
incluyen alteraciones del sueño, alteraciones de la pigmentación
cutánea y envejecimiento prematuro de la piel. Por sus funciones, se
ha estudiado su eficacia en el manejo de la depresión, el estrés y
el alcoholismo, así como su efecto en pacientes con alteraciones del
sueño. Nota: En 1989, la FDA retiró todos los productos que
contenían triptófano por detectarse en una única remesa una
contaminación por EMS.
L-Fenilalanina: Aminoácido esencial con acción
antidepresiva y analgésica. Además de su eficacia frente a la
depresión, la fenilalanina mejora la memoria y posee efecto
antimigrañoso. Entre sus funciones, la fenilalanina estimula la
síntesis de tiroxina por parte de la glándula tiroides (la tiroxina
contribuye en el mantenimiento del equilibrio mental y del sistema
nervioso). Adicionalmente, se procesa en el tejido cerebral dando
lugar a noradrenalina y dopamina. Otro de sus efectos se centra en
la denominada ‘alerta mental’, proceso que incluye la estimulación
de procesos de aprendizaje y memoria (10).
Su concentración es elevada en el cerebro y en el plasma. Actúa como
analgésico potente mejorando cefaleas, artritis y traumas, y posee
efecto antidepresivo.
3.1 - Aminoácidos promotores del
mantenimiento / curación.
L-Lisina: Aminoácido eficaz en el control de las
infecciones virales, de eficacia demostrada en el tratamiento de las
infecciones provocadas por el virus herpes simple (agente que
produce aftas bucales dolorosas y ampollas). La L-lisina ejerce su
acción promoviendo la síntesis de anticuerpos, es decir, estimulando
el sistema inmune.
Los datos derivados de estudios recientes sugieren que este
aminoácido es eficaz en el manejo terapéutico de la caries y otras
alteraciones dentales (11).
Aunque su principal función es antivírica, la clínica que indica
deficiencias de lisina se caracteriza por alteraciones visuales y
fatiga crónica.
L-Metionina: Aminoácido esencial con un potente
efecto de detoxificación tisular. Interviene en el metabolismo
lipídico y en la síntesis de colina. Por su efecto detoxificante y
protector, le metionina es necesaria para la regeneración celular
hepática y renal. También es eficaz en el tratamiento de las
enfermedades artríticoreumáticas. La deficiencia de este aminoácido
induce alteraciones del crecimiento en los animales de
experimentación; en humanos los signos de deficiencia incluyen
alteración en el tono cutáneo, perdida de cabello y acumulación de
tóxicos. Parece ser que además induce acumulación de lípidos en el
hígado, tanto en animales de experimentación como en el hombre (12).
L-Treonina: Sus concentraciones plasmáticas son
particularmente elevadas en los recién nacidos. Aminoácido
imprescindible para la correcta función digestiva e intestinal ya
que interviene en los procesos de asimilación y absorción de los
diferentes nutrientes. Adicionalmente posee un efecto estimulante
sobre el timo, glándula relacionada con el control de la depresión,
con el consecuente efecto terapéutico sobre la misma (13).
La deficiencia de L-treonina se manifiesta por alteraciones
gástricas (maldigestión, pirosis) e intestinales (malabsorción)
provocando malnutrición general.
3.1.3- Aminoácidos esenciales en los recién nacidos.
L-Histidina: Este aminoácido no es esencial en la
edad adulta. Los estudios realizados indican que la L-histidina
interviene en los procesos de reparación tisular, hecho que
condiciona su beneficio terapéutico en el tratamiento de
enfermedades como artritis reumatoide y anemia. Por su capacidad de
ser transformada en histamina se considera útil en el manejo de las
alergias.
L-Taurina: Este aminoácido estructuralmente no
forma parte de las proteínas, por tanto es menos conocido. En los
adultos no es esencial ya que poseen la capacidad de sintetizarlo a
partir de la taurina dietética. Sus concentraciones son elevadas en
el tejido cerebral, cardiaco y renal donde actúa como agente
protector, manteniendo la salud en estos órganos (14).
3.2- FUNCIONES DE LOS AMINOACIDOS NO ESENCIALES.
Aunque igualmente imprescindibles, en condiciones de normalidad, los
requerimientos de estos aminoácidos somos capaces de cubrirlos a
partir de la síntesis endógena. Por el contrario, ante ciertos
estados patológicos, las necesidades de éstos pueden verse
incrementadas de manera que la síntesis endógena no sea
satisfactoria, en estos casos pueden considerarse como aminoácidos
esenciales.
3.2.1- Aminoácidos que son substratos
energéticos.
L-Alanina: La síntesis de este aminoácido se lleva
a cabo mediante procesos complejos que incluyen moléculas como el
piruvato y/o la escisión del DNA; su metabolismo está regulado por
procesos enzimáticos dependientes de la vitamina B6. Las
concentraciones de L-alanina son elevadas en el tejido muscular
donde actúa como sustrato energético. Como agente terapéutico, es
eficaz frente a la epilepsia y frente a la inmunodepresión
(aminoácido estimulante del crecimiento del timo).
Acido Gamma Amino Butírico (GABA). Acido L-Glutámico y
L-Glutamina: Al igual que el anterior, éstos intervienen en
los procesos de síntesis energética. Adicionalmente, poseen acción
sobre el tejido cerebral, el ácido glutámico es un neurotransmisor
estimulante; el GABA, contrariamente, es relajante: mientras que la
glutamina realiza varias funciones cerebrales (15). Los tres
aminoácidos llevan a cabo su acción de una manera interrelacionada:
el ácido glutámico, neurotransmisor, se mantiene en equilibrio con
el GABA, neurotransmisor inhibitorio; la glutamina constituye la
fuente de energía coordinando el equilibrio entre los dos
anteriores.
L-Cisteina y Glutation: La cisteina, a parte de su
intervención en el metabolismo energético, forma parte de la
estructura de numerosos tejidos y moléculas hormonales. La acción
combinada de cisteina y glutation resulta en un intenso efecto
detoxificante, incluso se han publicado datos que muestran su
eficacia frente a la intoxicación de arsénico (16).
El glutation, por su parte, es coenzima en numerosas reacciones
enzimáticas y un detoxificante hepático potente. Con relación a su
efecto detoxificante, esta molécula es activa frente a tóxicos como:
mercurio, radiaciones, pesticidas, herbicidas, fungicidas,
plásticos, nitratos, humo de cigarrillos y anticonceptivos. El
glutation también interviene en los procesos de formación de células
sanguíneas (tanto de la serie roja, como de la serie blanca) y en el
mantenimiento del sistema
inmune.
3.2.2- Aminoácidos con función
detoxificante.
L-Arginina: Entre sus funciones destaca su
intervención en los procesos de eliminación de urea y amonio y su
contribución en la síntesis de DNA. Los datos derivados de
investigaciones recientes muestran que este aminoácido estimula la
secreción de hormona del crecimiento. En ciertas condiciones
patológicas, la Larginina puede convertirse en nutriente esencial.
Esta molécula es particularmente importante en varones; más del 80%
del líquido seminal contiene arginina. Posee un efecto positivo
sobre el contaje de espermatozoides, por lo que podría ser un
tratamiento útil en la infertilidad masculina. Se ha demostrado que
la reducción de los niveles de arginina conduce a la esterilidad en
animales de experimentación y a baja movilidad espermática en el
caso de los humanos (17).
La clínica asociada a la deficiencia de arginina incluye: rojez
cutánea, caída y debilidad capilar, infertilidad, alteraciones en la
cicatrización de heridas, estreñimiento y acúmulo sanguíneo de
tóxicos (radicales libres, productos de desecho); incluso se ha
relacionado con la cirrosis.
L-Ornitina: Su administración oral induce efectos
biológicos similares a los producidos por la arginina, por lo que
sus indicaciones son las mismas. La diferencia entre ambas es que la
ornitina no forma parte de la estructura proteica.
3.2.3- Aminoácidos con efecto
antidepresivo.
Acido L-Aspártico: Su síntesis se lleva a cabo
mediante enzimas que requieren vitamina B6. Interviene en el
denominado ciclo de la urea y en el metabolismo del DNA. Se trata de
un neurotransmisor cuyos niveles están descendidos en aquellos
pacientes que padecen depresión u otras alteraciones cerebrales;
parece ser elá cido aspártico es importante para el correcto
metabolismo energético cerebral (18). Sus usos terapéuticos están
siendo investigados.
L-Glicina: Aminoácido implicado en los procesos de
síntesis de DNA y de colágeno, así como de energía. Sus niveles
están descendidos en los pacientes con depresión y epilepsia. Posee
acción hipocolesterolemiante (reducciones hasta del 5%). Sus efectos
se siguen investigando (19).
L-Tirosina: Molécula que una vez alcanza el tejido
cerebral es convertida en dopamina, noradrenalina y adrenalina; sus
concentraciones son dependientes de las de tirosina dietética. Estos
tres neurotransmisores son imprescindibles para la función del
sistema nervioso simpático.
Adicionalmente, es un aminoácido estructuralmente necesario en
muchas proteínas, tal es el caso de las encefalinas (analgésicos
naturales). Incluso se dispone de datos que le atribuyen un posible
efecto antidepresivo (20).
4- SUPLEMENTOS DE AMINOACIDOS: USOS CLINICOS
Los estudios realizados en los últimos años demuestran los
beneficios terapéuticos de la administración de aminoácidos en
determinadas patologías y condiciones crónicas. Aunque se debe
seguir investigando, se han demostrado ya numerosas aplicaciones
clínicas para los aminoácidos tal y como se muestran a continuación:
Aminoácidos, en general: Eficaz en determinadas alteraciones
genéticas que condicionan defectos en el metabolismo y que
condicionan desequilibrios en las concentraciones de los
aminoácidos. El éxito de la terapia con aminoácidos, depende de la
naturaleza de la alteración, de la edad a la que se inicia el
tratamiento y el daño previo al inicio del tratamiento (21). El
tratamiento en estos casos genéticos debe diseñarse cuidadosamente
en función de los defectos bioquímicos y de la fisiopatología
subyacente al problema.
Cisteina/Glutation: Estudios recientes muestran la
aplicación de la administración de cisteina frente a la intoxicación
por plomo o por otros metales. Posee un efecto neutralizante de la
toxicidad inducida por quimioterapia y radioterapia de indicación
oncológica. Revierten las cataratas. En un estudio, la
administración oral de glutation revirtió el cáncer hepático
avanzado en ratas. El efecto combinado cisteina/glutation es eficaz
en el tratamiento de las alteraciones capilares.
Arginina: Al igual que metionina, taurina y
glicina, reduce los niveles de colesterol. La administración de 6
gramos de arginina induce reducciones del colesterol superiores al
10%. Parece ser que este efecto está potenciado cuando se asocia una
dieta rica en arginina y pobre en lisina. Los suplementos de
arginina son eficaces en el manejo de muchas condiciones patológicas
así como para el mantenimiento de la salud general.
Tirosina: Su administración reemplazando a la codeína, anfetamina y
metadona, utilizadas en la desintoxicación de la adicción a la
heroína, ha mostrado un efecto realmente beneficioso.
Fenilalanina: Indicado como antidepresivo y analgésico. Su
administración en el síndrome premenstrual y en la enfermedad de
Parkinson potencia los beneficios de la acupuntura y de la
estimulación transdérmica.
Taurina: Junto con el GABA, forman parte de las
moléculas con acción inhibidora sobre el tejido cerebral, por tanto
es eficaz como anticonvulsivo y ansiolítico; los resultados de los
estudios preliminares sugieren su utilidad en el tratamiento de
algunas formas clínicas de epilepsia. Usos clínicos: Litiasis
biliar, prolapso de válvula mitral, hipertensión arterial,
hiperbilirrubinemia, fotosensibilidad y diabetes.
Metionina: Por su capacidad de estimular la
síntesis de dopa, es eficaz en el manejo de la enfermedad de
Parkinson. Posee un efecto protector frente a las radiaciones. Su
administración es beneficiosa en los pacientes adictos a la heroína
así como en aquellos pacientes sometidos a tratamiento por adicción
a barbitúricos o anfetaminas.
Valina/Leucina/Isoleucina: Aminoácidos con efecto
estimulante sobre la síntesis proteica con la peculiaridad que
favorecen la reutilización de aminoácidos con la consecuente
reducción en la destrucción de proteínas endógenas.
La leucina provoca la liberación de insulina, hormona con efecto
estimulante sobre la síntesis proteica e inhibidor sobre su
degradación. Por este efecto su administración es particularmente
beneficiosa en el entrenamiento deportivo, ya que puede reemplazar
la terapia con esteroides.
Los tres son eficaces en el manejo de alteraciones caracterizadas
por bajos niveles de estos aminoácidos, como es el caso de la
anorexia y la enfermedad de Parkinson. También se han utilizado en
el tratamiento de hepatopatias, hepatitis y cirrosis.
Particularmente, la valina es un suplemento útil cuando el hígado
está debilitado.
Treonina: Eficaz en el tratamiento de alteraciones
espásticas con componente genético y de la esclerosis múltiple. Se
ha descrito que puede incrementar los niveles de glicina (286, 289).
Se continua investigando. Glicina: Aminoácido, que por su efecto
sedante, puede ser efectivo en el manejo terapéutico de episodios
maniaco-depresivos, espasticidad y epilepsia. También se dispone de
datos preliminares de su acción beneficiosa sobre patologías como
gota, miastenia, distrofia muscular e hipercolesterolemia. Alanina:
Interviene en la regulación del metabolismo de la glucosa. Las
determinaciones realizadas tanto en pacientes con diabetes como en
pacientes con hipoglicemia demuestran que los niveles sanguíneos de
alanina son proporcionales a los de glucosa. Se trata de un factor
fundamental en los procesos de reproducción linfocitaria,
repercutiendo positivamente sobre la inmunidad en general. Estudios
recientes realizados en animales de experimentación, muestran que la
terapia con alanina contribuye a la disolución de cálculos renales.
Histidina: La administración de histidina a
pacientes con artritis reumatoide severa se acompaña de mejorías en
la enfermedad; de hecho, se ha demostrado que los pacientes con esta
patología poseen niveles deficitarios de este aminoácido.
Adicionalmente posee propiedades antinflamatorias y es útil en
aquellos pacientes con niveles descendidos de histamina (situación
que incluye crisis de manía, hiperactividad, esquizofrenia)
(383-87).
Acido aspártico: Junto con la fenilalanina, el
ácido aspártico es componente de los edulcorantes artificiales más
novedosos. Parece tener un efecto protector frente al daño inducido
por las radiaciones. Se siguen investigando otras posibles
aplicaciones.
Triptófano: En un estudio realizado con pacientes con síndrome de
fatiga crónica se demuestra la eficacia de la administración
combinada de triptófano y fenilalanina (22).
5- AMINOACIDOS Y SALUD: ASPECTOS PRACTICOS.
Los aminoácidos son nutrientes imprescindibles para el mantenimiento
de la vida, de hecho las funciones que llevan a cabo en el organismo
son de extraordinaria relevancia. Los aminoácidos son los
responsables de la formación y mantenimiento de todos los tejidos
orgánicos, son constituyentes fundamentales de enzimas, hormonas y
fluidos corporales; los aminoácidos son necesarios en la regulación
de procesos vitales tan importantes como el crecimiento, digestión y
la síntesis de anticuerpos.
Por lo mencionado, es obvia la necesidad de nuestro organismo de
disponer de los aminoácidos en las cantidades apropiadas. En la
siguiente tabla se muestran cantidades diarias mínimas recomendadas;
señalar que la cantidad óptima no siempre coincide con la cantidad
mínima recomendada.
Requerimientos Diarios de Aminoácidos Esenciales (mg por kilo de
peso)
|
Requerimientos
Diarios de Aminoacidos Esenciales (mg x Kg de peso) |
|
|
Bebes |
Niños |
Adultos |
|
Histidina |
33 |
? |
? |
|
Isoleucina |
83 |
28 |
12 |
|
Leucina |
135 |
42 |
16 |
|
Lisina |
99 |
44 |
12 |
|
Metionina |
49 |
22 |
10 |
|
Fenilalanina |
141 |
22 |
16 |
|
Treonina |
68 |
28 |
8 |
|
Triptofano |
21 |
4 |
3 |
|
Valina |
92 |
25 |
14 |
En general, los aminoácidos esenciales los obtenemos de los
alimentos ricos en proteínas: carne, queso, germen de trigo.
Del conjunto de alimentos, aquellos que contienen proteínas en mayor
concentración y que resultan más económicos son la levadura de
cerveza, la leche en polvo desnatada, el germen de trigo y la harina
de soja. Así, estos alimentos constituyen una fuente de proteínas
accesible a cualquier poder adquisitivo, de manera que se consiguen
dietas proteicamente equilibradas al alcance de cualquier nivel
socioeconómico (23). La espirulina contiene en su composición entre
un 50 y un 70% de proteínas altamente digeribles, constituyendo una
de las pocas fuentes con presencia de todos los aminoácidos
esenciales.
Es importante conocer que para un correcto metabolismo proteico, la
presencia de los aminoácidos debe ser simultánea y durante un
periodo de tiempo corto (dos horas), de modo que, por ejemplo una
ingesta incompleta de proteínas durante el desayuno no se
complementa con la ingesta completa de las mismas durante la comida
(24). La explicación es que la absorción de los aminoácidos de la
dieta es prácticamente simultánea a su escisión de las proteínas que
los contienen (procesos enzimáticos digestivos), es decir se
absorben en la misma proporción (25). Por ello, al torrente
sanguíneo llegan aminoácidos durante todo el proceso de la
digestión, y este proceso debe ser equilibrado ya que para el
correcto funcionamiento todos los aminoácidos esenciales deben estar
presentes de manera simultánea.
Con este razonamiento, la ingestión de suplementos de aminoácidos
asegura la obtención de todos los aminoácidos esenciales en las
cantidades requeridas. Los suplementos disponibles pueden ser de
aminoácidos aislados o de la combinación de los mismos. Su
presentación comercial es en forma de cápsulas, polvos o comprimidos
y habitualmente son derivados de la soja, el huevo o la levadura. Se
presentan en varias formas químicas, denominadas forma libre o forma
libre cristalina; la forma libre cristalina hace referencia a los
aminoácidos extraídos de los granos, por ejemplo del grano de arroz
integral. Se recomiendan las formas libres porque son rápidamente
asimiladas. Señalar que la absorción se asegura ingiriéndolos en
ayunas o con fruta, para evitar la competitividad con otras
proteínas alimentarias.
6- CONCLUSION.
Son muchas las evidencias que apoyan la influencia que los
desequilibrios en los niveles de aminoácidos ejercen sobre los
estados de salud-enfermedad. La administración de suplementos de
aminoácidos ofrece una estrategia alternativa en el manejo
terapéutico de determinados problemas de salud, de hecho los
suplementos de aminoácidos están siendo prescritos en el ámbito
médico como tratamiento de patologías como la artritis y las
enfermedades hepáticas. Otra de sus indicaciones ofrece la
posibilidad de incrementar el estado de bienestar, ya que la
ingestión de suplementos contribuye al mantenimiento de niveles
equilibrados de aminoácidos.
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Esta información no debe ser considerada como medio de diagnóstico o
de tratamiento de cualquier enfermedad. Todo lo concerniente a la
salud, tanto física como mental debe ser llevado a cabo por
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